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viernes, 17 de diciembre de 2010

LAS RESTAURACIONES: LA CÓMODA

Hoy voy a contaros algo sobre la cómoda de la entrada del piso superior. Esta cómoda se encontraba en uno de los desvanes de la casa, repintada con varias capas de pintura, llevaba varias décadas almacenando ropas antiguas, y esperando ser recuperada. El aspecto que le otorgaban las diversas capas de pintura no la hacía muy atractiva, tal vez por ello estuvo tanto tiempo olvidada. Su porte y su tamaño, sin embargo, hacian que no pasase desapercibida.
Cuando decidimos restaurarla, eramos conscientes de la dificultad. Para evitar la carcoma, estos muebles antiguos eran pintados con una especie de betún, que dificultó su limpieza mediante calor, por lo que tuvimos que recurrir a productos químicos.
Los tiradores se contraban en tan mal estado que hubo que sacrificarlos.
Lo que más nos sorprendió de esta restauración fué que en la parte posterior, las tablas de la trasera conservaban la corteza del árbol. Posteriormente algunos clientes han destacado que las piezas estan cortadas a mano, lo que nos hace pensar, que puede pertenecer a finales del XVIII.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

RESTAURACIONES: LA CADIERA


Tradicional banco de madera con reposabrazos que se usaba en la cocina o en la bodega y que solía tener una tabla desplegable en medio a modo de mesilla; CADIERA.
Este es el primer elemento con el que todo el que nos visita se encuentra al acceder a Casa las Viudas. Una cadiera, no exenta de historia, como cada uno de los muebles de la casa.
Pero he de deciros que la palabra Cadiera no tiene una entrada en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la deficinición anterior proviene de un diccionario de la web de palabras tradicionales.
Esta cadiera se encontraba a uno de los lados del hogar. El hogar, a un palmo del suelo, con un pequeño escalón era un perfecto reposapies, por eso, y porque era el lugar donde almacenar la leña, las cadieras tiene tanta altura. Era el lugar más cálido de la casa, y en su pequeña mesita, cenaban las personas mayores y los niños.
Además era un lugar de encuentro, de confidencias y reuniones familiares.

Originariamente era de color oscuro, pero la restauración le ha devuelto el color natural de la madera.

martes, 26 de octubre de 2010

LAS RESTAURACIONES







Día a día la casa va llenandose de elementos restaurados, pequeños "tesoros" que nos acercan un poco más al pasado de nuestros abuelos.
Desde el blog me he propuesto ir contandoos las historias de algunos de estos objetos que hacen de cada una de las habitaciones y espacios de la casa lugares únicos, especiales.
Desde hace aproximadamente cuatro años, cuando empezaba a planear por nuestras cabezas la idea de crear una Vivienda de Turismo Rural, hemos intentado recuperar todos aquellos muebles, enseres y curiosidades que nuestra casa conservaba, y que no eran pocas, baules, sillas, labavos, reclinatorios, calderos.... Uno a uno han ido pasando por el lento (aunque casi siempre gratificante) proceso de restauración.
Cada uno de ellos requería un cuidado específico, y os puedo asegurar que hemos invertido mucho tiempo en que recuperasen no sólo el aspecto original, sino también la esencia de para qué, quién o dónde fueron pensados.

Hoy os muestro el reclinatorio de la habitación Águeda, un reclinatorio que perteneció a mi abuela Elisa (todavía se intuyen sus iniciales en el reverso del sillín).
Los reclinatorios son unas pequeñas "sillas" para el rezo, en muchas localidades de la geografía española, las señoras tenían sus reclinatorios en las casas, frente a vírgenes o pequeños altares, o los llevaban a las iglesias para el culto. En sierra de Luna era habitual que se quedasen en la iglesia, de ahí que cada uno tuviese las iniciales de su propietaria.
Como podeis ver hay varias imágenes, tanto del antes como del durante y el aspecto final.
En origen este reclinatorio estaba tapizado en terciopelo azul, si os fijais en la fotografía se aprecian las iniciales E G F (Elisa García Ferreira) en el sillín. También podeis ver los muelles del asiento, que se conservaban en perfecto estado, por lo que no los eliminamos.
Respecto al terciopelo, tuvimos que recurrir a este en rojo, que creemos que le da un aspecto muy elegante, ¿no os parece?.